viernes, 9 de enero de 2009

RITUALES DE LA PAPA

El poeta Antonio Ruiz, yo, y la actriz Maribel Alarcón -mi hermana- leyendo mi texto a la papa.

El año 2008 fue declarado por las Naciones Unidas “El Año Internacional de la Papa”. Un grupo de pintores y poetas iberoamericanos nos reunimos con un propósito común: rendir homenaje a este tubérculo en la Sala de Exposiciones de la Fundación Alianza Hispánica (Madrid). Fue para mí un experiencia emocionante cerrar el ciclo de recitales leyendo mi poemas en quechua y castellano. Finalmente fui gratificada con un acompañamiento andino y un solo de guitarra de un amigo español Santiago Pineda. De hecho me sentí honrada de poder participar en este encuentro inolvidable dedicado a la papa, un legado de nuestra cultura andina.



LA PAPA

Divagaba mi alma por recuerdos de infancia, añorando la papa. Soñaba un camino desde la capital de mi provincia, atravesando el cerro Acuchimay, galopaba hacia los Andes, hacia Chirilla (en Quechua, lugar donde siempre hace frío), o quizá hacia Atuqwachanqa (donde pare la zorra); no obstante, antes de empezar el largo recorrido me detenía una valla de alambres de acero. Interpretando el sueño, la valla de los prejuicios, de la globalización, de la injusticia, del abandono y la soledad.

Soy de los Andes actualmente vivo en Madrid me encuentro entre las papas blancas muy lejos de mi historia en una especie de exilio voluntario y me dicen que su fritura es orgullo de los ingleses que la inventaron. Pareciera que los occidentales están orgullosos de la papa que domesticaron los Inkas, quizá en reconocimiento al hecho de que alguna vez este tubérculo salvó a Europa de una gran hambruna.

No obstante todas la variedades de papas blancas son las que tienen el menor prestigio en el poblador del ande peruano, que no las consume si aún puede evitarlo. La de mayor calidad es el “runtus papa”, la papa amarilla, que tiene un aspecto a yema de huevo, le sigue la papa “huayro”, con una capa de tenues colores rojizos y que es menos harinosa, luego la “wirapasñacha”, semejante a las anteriores pero con algún contenido de aceite natural que la hace más fácilmente deglutibles, viene luego “la peruanita”, parecida a las dos primeras mencionadas, pero que es una invención ingenieril reciente, y se puede conservar por más tiempo; siguen algunas decenas de variedades, que quizá algún gourmet andino, si es que este en efecto existe, podría describirlos. Al final de la escala se encuentra la papa casi silvestre “araq” que se reproduce naturalmente de una que otra semilla que queda después de cada cosecha discreta, con un aspecto exterior que va desde colores morados intensos, pasando por los violetas hasta rojizos oscuros, que lamentablemente está en vías de extinción si es que aún no se ha extinguido. El “atuq papa” (la papa del zorro), la salvaje papa silvestre cierra el telón, se la encuentra esporádicamente en cualquier recodo de los caminos en los Andes.

Galopando el sueño que tuve hasta las remembranzas de infancia, me encuentro acurrucada junto a mi abuela con un ramo de flores de papa, violetas, amarillos, azules, multicolores, esperando el canchari que es mi apellido y que en quechua es el amanecer. Era una niña entonces que soñaba volar atravesando el arco iris quien hacia ollitas con arcilla y al fin atravesé el océano para brindarles mi alma de colores desde la pasión de las flores de la papa y las tormentas.






ENTRE CRISTALES

Sucumbimos a este ritual
con palabras que matan
y una gota de agua se transformó en aluvión

Que arrasó en minutos el encanto construido
así las ofrendas se quedaron en polvo
a miles de leguas del océano

Y en el ocaso se ahogaba un vientre
entre las piedras incontenible en sus lágrimas
secándose de olvido
sin voz que lubricara su destello
gritando en su eco perdido
por los abismos del silencio
en los arrecifes donde florecían
las amapolas del olvido
que se amarilleaban con el viento
de tanto esperar en su fuego

Entonces pasaban los jilgueros resignados
a su callado canto que un día estuvo despierto

Y ahora retornas a tus palabras
que iniciaron llamaradas de colores
ya el silencio viene quebrado de ensueños
inevitable melodía hecha un adiós

Entre cristales, polvareda y cenizas caminamos
hacia el valle de amores ausentes.
¡Te amo, te amo, sálvame amor…! era ya
una oración que perdió su magia sin voz y sin palabras.

Nora Alarcón

Diciembre 2008, Madrid.



(Poema inédito)



En “Rituales de la Papa”, con un grupo de amigos  escritores y pintores.  En cuclillas, la poeta María Sangüesa. ( Madrid diciembre , 2008)
MARÍA SANGÜESAEs una poeta que nació en Alhucema, Marruecos. La conocí el 12 de octubre el Día de la Hispanidad y nos volvimos a encontrar en los Rituales de la Papa. Desde entonces surgió una afinidad espiritual que nos une ahora como amigas. Sus versos me conmueven por su una honda melancolía. De modo que tengo el placer de publicar dos poemas suyos para que conozcan algo de su talento.


Dolores derramados en otoño
como abiertas granadas agrietadas,
ebrios griales de duro y dulce zumo,
gotas de savia y sangre desgranadas.

Crucifixión de culpas no buscadas
en labios de un amor no desvelado.
Flagelado destino el de mi vida,
siempre a medio hacer, siempre caminando.

He de escapar de esa estrella que me guía,
luz helada en soledad y quebranto,
entre erráticas sendas de abandono.

He de rehacerme sola y enfierada
con el coraje de mi sangre de hembra,
siempre en la lucha y para siempre andando.

DOLORES DE OTOÑO

DESAMOR

Desato el desamor de mis caderas,
pues ya corté la cinta del hastío
que ceñía de espinas mi cabeza.

Cada espina brotaba de tu ausencia,
respirando tu cuerpo junto al mío,
herido ya de vientos y de fríos.

Sobre un aire viciado de silencios.

miércoles, 14 de febrero de 2007

TALLER DE POESÍA NUEVA CRÓNICA (Canto a la libertad)

IN MEMORIAN
Pablo Guevara

Andamos nuestros caminos silenciosos del corazón y bulliciosos del pensamiento, con la consigna permanente de extender nuestras alas magnánimas al viento, a los sueños, a la libertad. Nuestra soledad, quimera callada, es fiel compañera y consejera en nuestros momentos de angustias. Los pensamientos muchas veces corren veloces y se enredan en turbulentas situaciones, pensando que tal vez nuestra libertad se ampliará y encontraremos horizontes nuevos y esplendorosos. Nuestros corazones bien saben que en la sencillez y humildad de nuestros actos, en el compartir de lo poco que tenemos, en el estar dispuestos siempre a aprender, evolucionar, en el valorar las vidas y el amor está la verdadera grandeza y la libertad en la esencialidad como seres humanos. Vivimos una historia de ritos que nos ayudan y dan sentido a la existencia. Como también de pronto los rituales compartidos como cenas, almuerzos , tertulias y tantas cosas de pronto se pueden romper por una muerte, prisión u otros factores y quien ama básicamente evita y hace todo lo posible para que la otra persona no sufra a través de algún medio.

Hoy es día de San Valentín, ritual homenaje al amor a la amistad, y en este contexto les presento a nuestro Taller de Poesía la Nueva Crónica del penal de Canto Grande, Miguel Castro Castro al cual voy cada miércoles a impartir mis clases para labrar las palabras, ordenarlas, estructurarlas y hacer con mis alumnos de un poema un poema que no solo se apoye en la inspiración si no también tenga un buen sustento teórico entre paredes cerradas; matizándolas a veces con música y canto en sesiones muy singulares y exóticas de modo que los resultados expresan potencia , coraje y talento como pueden ver en esta publicación de tres poemas de algunos integrantes del taller desde esta afinidad espiritual que nos une en una óptica estrictamente literaria y que merece la pena ya que da un sentido al trabajo. Hemos también obtenido una forma de libertad, una nueva visión como un río caudaloso que nos impulsa hacia adelante a encontrar nuevas formas de expresión, paz, tranquilidad, armonía, libertad a través del arte y la literatura.

Tengo penas que atraviesan mi pecho y sin callar este dolor quiero expresarlo y trasmutarlo compartiendo mis conocimientos de los elementos del lenguaje del poema y cine en constante analogía para hacer composiciones según mis estudios e investigaciones y así cumplir otra misión más en mi vida para que mis amaneceres sean más optimistas y también los sean de gente solitaria que ama el arte. Como dice mi hermano Edwin que lleva en prisión 14 años - inicialmente sentenciado a cadena perpetua- en una carta al cineasta Federico García H; que nunca había perdido la esperanza de volver a ver el océano pacífico. Y entonces era noviembre del 2002 y se hizo un festival de cine peruano en el Penal y una de las películas que llamó la atención a mi hermano fue El Amauta cuyo argumento es la vida de José Carlos Mariátegui. Fue una carta de reconocimiento al valor que significó producir esta película a pesar del consecuente veto soterrado del emperador de entonces, que hizo cuanto pudo por arruinar su obra.

Al perder nuestra libertad física, al estar encerrados en paredes y barrotes, al sentirnos minimizados frente a la sociedad, es cuando más entendemos y pensamos lo que hemos perdido y estamos inclinados a querer remediar las cosas y recuperar lo que hemos perdido a través del arte y su manifestaciones. Soy una persona comprometida con el arte, las letras, mis sentimientos, mi idiosincrasia; aquella, la misma y la de siempre que le canta a la libertad; la que cree en la esperanza y la que va al rescate de lo bueno.Por eso me hace ilusión este Taller desde donde estudiamos a poetas que dejaron huellas e iniciadores de caminos como Wáshington Delgado que allá por los años 70 impulsara la creación de un Taller de Poesía en San Marcos. En cada sesión presento diferentes voces como las de José Pancorvo, Héctor Ñaupari, el físico Julio Fabián y otros poetas contemporáneos cuyos versos de calidad nos ayudan para el aprendizaje: “…conforme pasa el tiempo/ y los años se filtran entre las sienes, / la poesía se va haciendo / trabajo de alfarero, / arcilla que se cuece entre las manos , / arcilla que moldean fuegos rápidos” (Javier Heraud).

Para mí el punto de génesis e impulso fue ser integrante del Taller de Poesía de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos dirigido por los poetas Marco Martos e Hildebrando Pérez. Aquel entonces, 1999, un grupo de jóvenes apasionados fundamos la revista del taller (que se sigue publicando anualmente) en una noche de tragos de los viernes alborotados con historias descabelladas y compartimos un sueño hasta convertirlo en realidad. Ahora son poetas que caminan por sus propios rumbos: Julio Fabián, Gerson Paredes, Gonzalo Ontaneda, Paul Guillen, Yuri Gutiérrez, Milagros Martínez y Pamela Muñoz. Lo bello, lo construido es imposible olvidar por eso recordando con unas lágrimas de emoción a mi querido amigo y maestro Pablo Guevara pretendo con esta publicación decir que la poesía está presente más allá de caminos diferentes, más allá de las cadenas y de la muerte.

¡Un brindis... Feliz San Valentín!


LA AVENIDA AZUL
A Paulina

Cuando asomas empollerada de agostadas retamas
El tiempo se crispa en reverencia azul
Y estalla en mariposas blancas.
Afligida purificas de hogar la estrecha celda
Y un rumor alado revolotea
En los confines del oscuro pasadizo
Planeando de puntillas
Sobre las olas sucesivas de nuestros recuerdos.

Y al decirme que te duelen demasiado
Los fieros maderos que me traspasan
Y los fulgores salados de mi condena
Ruedan otra vez por tus sufrientes mejillas
Entonces quisiera apretar los pasos descalzos
Sobre los vidrios rotos de esta procesión
Embestir a mil vientos por década
Contra todos lo remolinos sagrados
Y sobre los vértices rotos de esta larga noche
Ofrecerte con mis manos reencarnadas
Los armoniosos estandartes que anida el trigo.

Mas reconozco que soy sólo un hombre
Frágil elemento febril argamasa…
De la ignorada cantera que se rebulle
Al pie de la montaña azul.
Y sólo puedo ofrecerte
Entre los bordados de este sudario prohibido
El nido restaurado del águila
El cauce resurrecto del río de corceles
Y la interminable avenida azul
Por donde los niños resucitados transitarán
Arrastrando el esqueleto calcinado del hambre
Bajo la lluvia universal de mariposas blancas.


VÍCTOR HERNÁNDEZ. Durante los últimos años de mi vida, he comprobado en carne propia la dureza del polvo carcelario. Pero más doloroso para mí es comprobar que el planeta constituye una gigantesca cárcel para millones de desposeídos.
Pero el tiempo corre a grandes trancos en la cárcel cuando uno ansía la libertad y la armonía final. A este paso, pronto pasarán los 27 años que reza mi sentencia. Mientras tanto, vivo y muero por un sueño: derribar los milenarios muros que aherrojan a los desposeídos.

Nací en Pampamarca, un pequeño poblado del sur de Ayacucho 1962. Estudié Física en la Universidad Nacional de Ingeniería. Fui detenido en marzo de 1995 y sentenciado a cadena perpetua por un juzgado militar. Después que se dictó la nulidad de los juicios militares, fui nuevamente juzgado y sentenciado esta vez por 27 años.
Siempre he cultivado la afición por la literatura, pero sólo comencé a escribir cuando me encarcelaron. Aparte de escribir cuentos y novelas, estudio y escribo sobre física.
Contacto: nuevacronica@gmail.com



LA VIDA

I

Abre hermana
Bajo estos umbrales
De sombra y lluvia
Tus bellos ojos de cielo en la tierra
Abre en cada recodo
Una ola de asombro
Una campana en cada llanura desolada
No preguntes más de aquello
Que palpita en los trigales
Que asida a tu mano oscurecen de dolor
Mas un día sabrás lo que llevas
De nieve y firmamento
De espacio y estrella
El mar en el que vives
Tú, que en medio de la tormenta
Abres fuentes de rocío al alba
Y que destilas sinfonías al sol
Rompe límites de colosal nocturnidad
Al viento asolador de la fuente redentora
Presuntuoso intento de mantener un cielo roído
Extiende tus manos
Convencida luz desplegada al infinito
Tu voz convoque la lluvia en las llanuras
Y se desprenda la fuente
Al rocío de tus pechos
Y que el mar vuelva otra vez
A tus ojos bellos de cielo.

II

Vida arrancada al vacío
Del instante consumado
Si bien por recordada
Revivida, no sin sudor
Ni penas, apareces.
Del dulzor de los labios
Fenecidos del blancor
De los sueños y del alma
Ya cuanta transparencia obscurecida.
Cabellos, dientes y pestañas
Y aquellos simples signos de tu vida
Agostados, marchitos
En pura sombra convertidos
Presuntuoso intento de aprisionar con humo
Con palabras los días deslizados
Convertidos en sombra y en viento adormecido.

RAÚL CANO. (Carhuaz – Ancash, 1972). Empecé a escribir poemas en mis años colegiales. Ya en la prisión trato de plasmar con la palabra los tiempos que nos ha tocado vivir, duros pero fructíferos con el anhelo de hacer llegar a otros nuestras experiencias vividas. En el camino de las letras me desarrollo en forma autodidacta. Tengo un poemario pronto a publicarse. También me dedico a la narrativa concibiendo el arte y la poesía como un instrumento de lucha de altísima calidad. Llevo más de 14 años de prisión producto del conflicto interno que vivimos en el Perú.

Cantémosle a la vida que sangra en los hilos de la historia no contada. Poeta, gran hermano, los tiempos cambian, la tierra está al revés, abre tus ojos a la luz, mira: hay rincones que poco besa el sol y el invierno campea en los andes, viles insectos de cruel zumbido cubren los campos hace pocos floridos. Poeta, desde la oscuridad misteriosa y lejana con el verso hecho de fuego te clamo a que cantes a mi pueblo y a sus hijos que vendrán…y renacerá del polvo el espíritu de ser libres.
Contacto: kanoc2006@hotmail.com



TIERRA DE ABRIL


Ah! Mi tierra de abril. Lejana y presente
donde aún mis primeros pasos
fustigan la noche desvelada con asombro
sorteando las espinas abandonadas de la vida,
ellas guardan mi dolor harapiento sin zapatos.
Mis primeros pasos que no terminan
de escudriñar los caminos
anhelantes de lo desconocido
que no se cansan de subir y subir
y encontrar el reino terrenal de los hombre y el cielo.

Mi tierra presente y lejana
cansada de ausencia
curtida de siembras que el verano arrebata
de niños clamando las madrugadas que no llegan
espera en la cuenta de los días de años
a los hijos que no han de volver
a mamá que dejó cuentas por saldar.
Y a los velorios no acudirá el café;
triste y amargo, entonces, el cadáver morirá para siempre.

Pleno de abril mi alma convencida se repliega
a buscar a mi madre tocando a la puerta
del calabozo comunal
en su mantel de las visitas sirviendo los frejoles
que el hijo rebelado nunca comerá;
a buscar a mi hermano
quien después de la guerra
ha vuelto a dubitar con los pájaros
a medio reír puesto su chompa roja vadeando
los junios de barro.

Volver a abrazar a José mi doble hermano
el hombre que recogió los cadáveres muertos
triste por no ser él el que parte.
Llora en las faldas pajonales de la soledad.
Encontrar a Mariela bordando la decadencia de su falda
cuando ya nada es posible;
con Delcy, sonrosadas de sublime inocencia
al resguardo de flores que amarillas fueron
y amarillas volverán…
Sentarme en la piedra camarada y confidente
donde el tiempo ido se detiene con todas sus
filosóficas interrogantes
y las respuestas fluyen de un irreconocible futuro.

Ah!, mi tierra lejana
que mis pasos últimos primeros
no acaban de medir los viejos caminos.


ELEAZAR GUEVARA. (Jaén - Cajamarca, 1973). Estudié Construcción Civil en un Instituto tecnológico. Detenido en 1993.Llevo en prisión 14 años por causales políticas. Escribo poesía por que en la vida se tiene que luchar con todo para transformar el caos en orden .Y en esto la poesía hurga en lo más recóndito del mundo del hombre para convertirse en otro y se convierte en héroe de su propia tragedia y redención.

Libertad, asomas luminosa y la noche del dolor queda encarcelada de espaldas a las tierras que miran llorando de emoción el imperturbable heroísmo. Libertad atrapa a trapa a los hombres, llora en el punto exacto de la indolencia y estos volteen las miradas para beber de la invicta sonrisa y de la vida que se sentó de frente a frente con la muerte en una parla dulce y la vida venció con sus heridas intactas.
El que ama la libertad no teme ni la cárcel ni la muerte.
La cárcel es el paso inevitable hacia el reino de la libertad.
Contacto: nuevacronica@gmail.com



POETA VS POETA

Montado en un caballo blanco,
Iba un ángel por la orilla del río,
Con la llama del amor casi apagada
Un destello lloraba, vino el viento y lo apagó;
Imposible fue encenderlo con mil besos
Su corazón se disipó entre las espinas,
Le cayeron rayos a sus sueños
Se fue con su guitarra por otras sendas
al perder los colores entre las sombras
Más allá del tiempo todo fue olvido.

Tal vez el amor como el don
Cuando se apaga no se reenciende jamás

En esta plaza silente la iglesia sin viento
Sin coro en esta distancia de frío eterno
Soledad entre la multitud hoguera extinguiéndose
Retamas secas, castillos, fuegos artificiales:
Al amanecer de la gloria tan cerca y tan lejos
De caminos sin alas sin maquillajes ni frutos.
Piel de venado navegas en la penumbra
Llegarán nuevas águilas a encender luces
y al amanecer quizás vuelvan los colores
Con tu canto de poeta.

Contacto: malvitalucero@gmail.com.
Más poemas en
http://www.letrasyartes.com/casadelpoeta/ http://urbanotopia.blogspot.com/2006/12/nora-alarcn.html