domingo 21 de enero de 2007

Ayacucho no sólo es cuna de la libertad sudamericana, sino tambien alma rebelde de aguerridos Pokras, que a través de su música como mágico ensueño de toda su historia se impregna en mis venas en un incendio y llamaradas hondas para transportarme a través de la palabra y la voz por el místico camino de la poesía hecha canción a pesar de las inclemencias del tiempo como un himno de la existencia llevando la huella de una amazona que transita entre el cielo y la tierra hasta el fin de los tiempos.


ÁGUILA...

Águila de las cimas
Saturado de silencio
Como el tiempo
Es a nuestros recuerdos

Convertido en versos
Traes aroma de tus lluvias
En la presencia de un fuego
Que se levanta más allá del olvido

Tan lleno de quimeras
Como es la memoria de la vieja historia
Poblado de soledades
Como el corazón de un forastero

Cuantas médulas arden
No importa el humo, ni las lágrimas
Hoguera de otras playas

Viniste con la música del destino
Danza, llamas y eco de témpanos
Bebes la eternidad de la poesía
Que vibra en tus venas

El tiempo es la fuente
Que nos fertiliza ó marchita
Entre páramos y montañas

Entonces eres un ser
Que quiere desplegar sus alas...
Y jamás volver


ADLER... (ÁGUILA)

Adler der Gipfel
Gesättigt von der Stille
Wie die Zeit
Die voll unserer Erinnerungen ist.

Zu Versen gewandelt
Bringst du den Geruch des Regens
In Gegenwart eines Feuers
Das sich weit hinter dem Vergessen erhebt.

So voller Schimären /Einbildungen
Wie das Gedächtnis gegenüber der alten Geschichte
Bevölkert mit Einsamkeiten
Wie das Herz eines Fremden

Wie viel Geist brennt
Unwichtig sind der Rauch und die Tränen
Feuerstätte anderer Strände

Du kamst mit der Musik des Schicksals
Tanz, Flammen und Echo der Pauken
Du trinkst die Ewigkeit der Poesie
Die in deinen Adern vibriert.

Die Zeit ist die Quelle
Die uns befruchtet oder welken lässt
Zwischen Ödnis und Bergen

Dann bist du ein Wesen
Das seine Flügel ausbreiten…
Und niemals zurückkehren will


ANKA (ÁGUILA)

Ñawi chinkaykuq
Chinniq patayuq ankam
Timpu hina
Yuyapakuyninchik
Kaqlla

Harawipi tikrasqam
Paraykikunapa
Waspiyninta apamunki
Qunqakuymanta
Aswan karunchasqa
Hatariq ninapa hayllanpi

Machuyasqa willakuyhina
Muspasqakunawan huntasqa
Sapallay kayninwan hunta
Mana llaqtayuq puriqpa
Sunqun hina

Hayka chilinam rawran
Ima qukuntaq, qusni utaq para
Huk niraq
Qucha patanpi mayu patanpi
Rawrariq nina

Chayana takiwanmi
Hamurqanki
Tusuyta, ninata, supay ritipa
Rimaynin kutichiqta
Sukaykipi wiñaypaq tiwtiq
Harawikitam upyanki

Pacham chay pukyu
Chikllirichiwanchikraq
Qullurachiwanchiktaq

Chayna pachaqa
Rikraykikunata
Mastarispa
Manaña kutimuy
Munaqmi kanki


GOLPIZA EN HUALCHANQA

Mientras sonaban los waqrapukus en el día festivo de Hualchanqa en el mes de agosto, había corrida de toros casi felinos en su plaza mayor. Hacia abajo de Waqanqasa por la ladera del cerro se desplazaba como llevado por el viento un jinete. Era Don Julián Canchari, con sombrero negro, bufanda blanca y poncho de color nogal. Le decían Don porque le temían, pues era querido por todas las mujeres, porque tocaba la guitarra en tres temples, baulin, transportado y común, además cantaba las canciones de todos los pueblos. Cuando envejeció se le conocía como el nuero de siete pueblos y el padrillo de todas las hembras. En concordancia, era odiado por la mayoría de los varones, por el hecho de que sus mujeres les eran infieles.

Entonces ingresa el jinete muy valiente a la plaza mayor cuando aún corría el primer toro de la tarde. De pronto una piedra impulsada por una waraka le roza la cabeza, y Don Julián cae derribado al suelo, su caballo huye. En ese preciso instante uno de sus parientes montado a caballo ingresa rápidamente, coge a Don Juliàn por el cuello y se lo lleva ensangrentado a rastras hasta el pie de un corral a la salida del pueblo de Hualchanqa donde extiende su cuerpo.
Vuelve en sí el hombre con la cabeza rota, y se da cuenta de las circunstancias en las que se encontraba. De inmediato pide que le den dos botellas de cañazo proveniente de la hacienda de Ayrabamba. Mientras bebe de una botella, con la otra se enjuaga la sangre de su cabeza. También ordena a sus parientes que venían a reunírsele, “mientras ingresaba al pueblo ví al caballo gris del abigeo Marcelo, amarrado en las cercanías de la chichería, vayan y díganle que Julian le solicita su préstamo encarecidamente”.

Aquél era un caballo pasaviento, criado en estas tierras por los conquistadores españoles, después que se mataran entre ellos en la batalla de Chupas. Los descendientes de algunos de esos caballos, en la lluvia y el frío de la puna, son los que ahora vemos reducidos de tamaño con pelaje lanudo, que caminan con sus cuellos caídos como los burros, que tranquilamente se dejan llevar al camal de Huatatas en la ciudad de Huamanga. A esos pasavientos los abigeos morochucos solamente les hacían correr en noches iluminadas por la luna haciéndoles saltar sobre corrales, riachuelos y barrancos. Eso hacían para que cuando fuesen sorprendidos robando ganado huyan hacia Pampacangallo. Aquellos caballos solo podían caminar de día con ocasión de alguna fiesta grande, y eso bien sujetados de la mandíbula al pecho por un frenillo. Aquel caballo se tranquilizaba solamente cuando fallecía su jinete para que le carguen el cadáver y lo devuelva a su pueblo.

Van pues a traer el caballo. Marcelo le habla al oído, mientras le da palmaditas en el cuello, diciendo, ve que Julián va a montarte. Mientras camina jalado el animal, percibe el olor a sangre se impacienta y empieza a bailar. Sobre el bailarín se monta don Julián y da varias vueltas al pie del corral. A sus parientes les da la siguiente orden: “Todos monten a caballo. A sus riendas fijen un cocobolo sin corazón de plomo. Van a golpear solo en las espaldas no en la cabeza. Pues podríamos cobrar vidas humanas”.

Así cuando en la plaza de Hualchanqa proseguía la corrida de toros hacen su ingreso a la misma los Cancharis, con sus cabezas amarradas con pañuelo rojo, bufanda blanca poncho de color nogal, con sus cocobolos girando a velocidad.
Así empieza la golpiza. Por todo el suelo se arrastran los hombres golpeados por los cocobolos, arrollados por los caballos. Las mujeres y los niños arman un gran griterío. A los que huyen se les alcanza y se les golpea. También a los que huyen hacia adentro de la plaza, el toro los arroja por los aires.
Cuando ya más de treinta personas muy golpedas están tiradas por los suelos recién se calman los ánimos del hombre y del caballo.

Dice que aquel día murió un hombre ebrio cuando el toro le jaló los intestinos muy lejos cual si fuera lazo. Seguramente se trataba de una fiesta buena.
Hoy en día los propios morochucos ya no ven caballos pasaviento. Los más viejos de Pampacangallo cuentan de la pérdida en el año 1998 del último caballo de los abigeos De La Cruz de la localidad de Pirucho. Creen que fueron los huancavelicanos quienes lo robaron. Afirman también que es posible que en la localidad de Cusibamba haya aún caballos de esa estirpe, pero ya no hay quién los entrene.

Se dice que del mismo modo se extinguieron los buenos varones de las Pampas de Cangallo. Ya no existen como aquellos que en tiempos pasados le hicieron guerra al general Carratalá. Como aquellos jinetes que en número de trecientos participaron en la batalla de Ayacucho. Que capturaron al Virrey La Serna que huía y lo devolvieron a Quinua para que firme la capitulación.
Se dice que los descendientes de los Canchari, hoy en día solo contraen matrimonio con madres solteras envejecidas. Que muestran el puño a sus mujeres pero por debajo de sus ponchos. Que la gente hace escarnio de ellos diciéndoles que son hombres que no son obedecidos por sus mujeres. Que ellas les dan de tomar sopa separada a manera de agregado.
Para que nuestro pueblo sea grande tendrían que primero mulptiplicarse los hombres valientes, así como también los buenos caballos. Por eso, en las chicherías de la ciudad de Huamanga, se les dice a los hombrecillos sin presencia, “a partir de este tipo de personas se multiplican los burros”.


HUALCHANQAPI SUPAYAPACHIY (GOLPIZA EN HUALCHANQA)

Waqrapuku waqaptinsi Hualchanqapa punchawnin agosto killapi plazanpi piña toro pukllan misi hinaña. Waqanhasa uraytas hatanta silladaqa ripumun wayrapa apasqan hina. Paysi kasqa Don Julián Canchari, yana sombrero, yuraq bufanda, nogal ponchuyuq. Don niqkuqa payta manchakuspanku. Paysi kasqa puraminti lliwchallan warmipa kuyasqan, kimsa templepe, baulin, transportao, comunpi guitarra rachkasqanrayku, hinaspa tukuy llaqtapa takinkuna takisqanrayku. Machuyaruptin paytaqa risirqaku qanchis llaqtapa masan llapanpa orqun nispa. Chayman hinataqsi kasqa lliwchallan haripa cheqnisqan, warminkuwan waqrachikusqankurayku.

Chaysi silladaqa plazaman harillaña yaykuykamun yana caballonpi, punta kaq toro pukllachkaptinraq. Honqaymantas warakasqa rumi hichhanpalla umanpi tinkaruptin Don Julianqa pampaman ripun, caballonñataq ayqen. Chayllas huk kaqnin ayllun caballonwan kallpaykamuspa Juliantaqa kunkanmanta atpirikuspa yawarllataña chakinta hatatastin Hualchanqamanta lluqsiq corral sikinman mastaykun.
Yuyayninsi kutiramun uman pakisqa haripaqa, musiarukunsi imapim tarikusqanta. Chayllas mañakun iskay botella Ayrabamba cañazota. Hukninta weqyastinsi hukninwan humanpi yawarta mayllan. Kamachikuntaqsi huñunakamuq ayllunkunaman, “yaykumustinmi hawamurqani chay Marcelucha suwapa huaychu caballonta aqawasipa hichpanpi watarayachkaqta, rispaykichik nimuychik Julianmi valekusunki nispa”.

Chayqa karqa pasaviento caballos, conquistador españolpa kaypi uywasqan chay batalla de Chupaspi kikinku pura sipinakusqankumanta. Chay wakeqninkunamantas parapi, chiripi mirayninkunaqa kunan hawasqanchik sayayninpi chintisqa, chukchanpas millwa niraq, asno hina paklis kunkakuna, Huamangapi Huatatas camalman hawkalla qatichikuqkuna. Chay pasavientotaqa morochuco vacasuwakuna killapa kanchasqan tutallapi kallpachiqku corralkunapa hawanta, mayukunata, qaqakunata pawachispan. Chaynataqa ruraqku suwakusqakupi musiarachikuspanku Pampacangalloman ayqemunankupaq. Chay caballotaqa punchawpiqa purichiqku hatun fiestallapi, chaypas kakichunmanta qasqunman lazochawan kichki watasqallata. Chayqa haukaqa sayaq reqsisqan sillaqnin wañuruptillan wañusqata churkuykuptinku llaqtanman kutichinanpaq.

Rinkusá chay caballo pusamuq. Chaysi Marcelo caballontaqa rimapayaspan kunkanpi taqllapayan, riy Juliansi ichisunki nispa. Chutasqa richkaspas yawarta musiaruspan tawachakiqa hikutakuspa tusuyta qallaykun. Hina tusuchkaqmansi Don Julian ichikurun hinaspa hina corral sikipi muyun achka kutikama. Kamachinsi llapa ayllunkunata: “Lliwchaykichik ichikuychik. Riendasnikichikman wataychik mana teteyoq cocobolollata. Wasallapim churankichik amam umapiqa. Yanham runata manuyaruchwan”.

Chaynasá Hualchanqa plazamanqa toro pukllachkaptin yaykuykamunku llapa Canchariqa, puka pañueluwan umanku watasqa, yuraq bufandayoq, nogal ponchuyuq, cocobolonkuta aywichistin.
Chaysi supayapachiyqa qallakuykun. Runas tukuy pampapi lloqaykachan cocobolopa hapisqan caballopa sarusqan. Warmikunawan wawakunas haparkachanku puraminti. Ayqeqkunatas haypaykuspanku hina waqtapanku. Plaza ukuman ayqeqkunatapas pukllaq toros waqranwan wekapan.

Yahapas kimsa chunka sinchi onqosqa runa tukuy pampapi wischurayaptinñas, chayraq haripapas caballonpapas sonqon tiyan.
Chay punchawpis huk sinka runa wañurusqa pukllaq toro aqallinta lazota hina karukaruta aysaruptin. Allin fiestachiki karqa riki.
Kunan punchawqa manañam ni kikin morochukukunapas chay pasaviento caballotaqa rikunkuñachu. Pampacangallopi machunniqkunam willakunku 1998 watapi Pirucho De La Cruz suwakunapa caballon chinkasqanta. Huancavelicanokunas suwanmanku kasqa. Ninkutaqmi Cusibambapis chayna yawarniyuq caballo kanmanraq, aswanqa manañas kanñachu pi imaymana yachachiqnin.

Hinallataqsi allin harikunapas tukuy Pampacangallomanta lliw chinkarunku. Manañas kanñachu ñaupaq tiempupi General Carratálata hina gerra ruraqku. Chay batalla de Ayacuchomanpas paykunaqa risqaku caballontin kimsa pachak. Hinaspas riki ayqechkaq Virrey Lasernata haypaykuspanku Quinuaman kutichisqaku Capitulaciónta qellqananpaq.
Kay Cancharipa mirayninkunañataqsi paya wachapakuq warmikunallawanña casarakunku.
Hinaspapas ponchon ukullamanta takatapas hawachinku. Runakunapas penqankus,

warminpa mana casunan, rakipallan chupi opuq nispa.

Llaqtanchik hatun kananpaqsi allin harikunaraq mirananku kanman, chaynallataq allin
caballokunapas. Chaymi Huamanga aqawasikunapi mana neraq harikunataqa penqanku “kaynakunamantam asnopas miran” nispa.